Título:

Décimas, poemas, canto.[Audiograbación]

Pié de imprenta: Bogotá D.C. : , 2019-10-11.
Descripción: 38 minutos con 56 segundos.
Nota(s): El audio, se escucha bien, aunque en ocasiones se difumina un poco de las peronas que cantan.
Contenido: Poema. Título: La escuelita. Inicia en el segundo 12 y termina en el minuto 02 con 07 segundos. LA ESCUELITA A cocachos aprendí mi labor de colegial en el Colegio fiscal del barrio donde nací. Y dice así: Tener primaria completa era raro en mi niñez nos sentábamos de a tres en una sola carpeta. Yo creo que la palmeta la inventaron para mí, de la vez que una rompí me apodaron “mano 'de fierro”, y por ser tan mata perro a cocachos aprendí. Juguetón de nacimiento, por dedicarme al recreo sacaba diez en aseo y once en aprovechamiento. De la Conducta ni cuento pues, para colmo de mal era mi voz general “¡chócala pa' la salida!” dejando a veces perdida mi labor de colegial. ¡Campeón en lingo y bolero! ¡Rey del trompo con huaraca! ¡Mago haciéndome “la vaca” y en bolitas, el primero...! En Aritmética, Cero. En Geografía, igual. Dos en examen oral, Tres en examen escrito. Si no me “soplan” repito en el Colegio fiscal. Con esa nota mezquina terminé mi quinto al tranco, tiré el guardapolvo blanco de costalitos de harina. Y hoy, parado en una esquina lloro el tiempo que perdí: los otros niños de allí alcanzaron nombre egregio. Yo no aproveché el Colegio del barrio donde nací... Poema. Título: Saludo a Tacna. Inicia en el minuto 02:08 y termina en el minuto 03:38. No traigo un cantar de gesta que por dejarte feliz haga mucho más molesta tu cicatriz. Tampoco son mis cantares motivo de diversión, si a otros quitan pesares sé que a ti no. Más que a decir vengo a oírte. Más que a lucir vengo a ver. Más que a dar vengo pedirte, vengo a aprender. Dejé la risa al cautiverio de mi ciudad frívola y vana. Me dije: «Negro, ponte serio Y aquí me tienes, Tacna sola, solfeando tu soledad. Y aquí me tienes, Tacna chola, sombreando tu claridad. Por tu ardor épico y lírico y por tu grandeza estoica, desde tu paseo cívico te saludo, Tacna heroica. Tacna, baluarte del sur, cimiento de nuestra casa. ¡Aquí no acaba el Perú: aquí comienza la patria!
Contenido: Poema. Título: Maestro. Inicia en el minuto 03 con 36 segundos y termina en el minuto 05 con 26 segundos. Si mi mente visionaria quiere hacerme el privilegio, voy a evocar el colegio donde cursé, la primaria. Tal visita imaginaria siento que se hace real, y ya el Colegio Fiscal de mi dura y triste infancia, sobre el tiempo y la distancia cobra vida material… Te veo, viejo Maestro de guardapolvo y palmeta, pasear entre las carpetas con el ojo astuto y diestro. En ese ambiente siniestro que aún guarda mi salón: sin luz, sin ventilación, sin espacio para tantos; te veo enseñando cantos de patriótica emoción…obreros. Te veo acabar la vida en ese infantil infierno; siempre con el mismo terno y la camisa raída. Cada lección aprendida te saca una nueva cana. Cada revisión de plana te marca una nueva arruga. Cada promoción que fuga deja muda tu campana… Y veo a mis compañeros, de caritas macilentas, todos hijos de sirvientas y de explotados obreros. Y tus ojos lastimeros veo que quieren llorar… Y dejo de recordar tanta injusticia de otrora, clamando por una aurora que me ayude a despertar.
Contenido: Poema. Título: Arequipa. Inicia en el minuto 05 con :40 segundos y termina en el minuto 07 con 57 segundos. No existe en todo el Perú otra ciudad más bonita que nuestra bella Arequipa, ¡Reina y Señora del Sur! Y dice así: Son tus dorados trigales aurífera vestidura donde la Madre Natura toma formas colosales. Lagunas y manantiales que alargan la juventud; volcanes, cuya altitud ni el mismo cóndor supera. Más hermosa cordillera no existe en todo el Perú. Cuando Arequipa amanece es fresca, como una niña, su polícroma campiña bellos colores ofrecen. Aquí el espíritu crece, aquí el poeta medita: Dios, con su mano bendita ha cerrado el Paraíso, pero en esta tierra quiso otra ciudad más bonita. Queriendo perennizar la Ascensión y el Corpus Christi se eleva hacia el Cielo el Misti, cual monolítico altar. La blancura del sillar tal pureza estereotipa, y el Cielo nos participa que siendo su voluntad no habrá más blanca ciudad que nuestra bella Arequipa. Arequipa, Arequipa la guerrera, cuna de hombres inmortales, por siglos inmemoriales fuiste y serás la primera. Agricultora u obrera te lema es patria y virtud; y bajo la santa cruz de tus tres picos nevados los cielos te han bautizado ¡Reina y Señora del Sur!
Contenido: poema Título: Lima Limpia. Inicia en el minuto 07 con 59 segundos y termina en el minuto 09 con 56 segundos. Como aporte voluntario al ornato y sanidad rogamos al vecindario que no ensucie la ciudad. Y dice así: Señora y ama de casa, se lo pido con finura: saque el tacho de basura a la hora que el camión pasa, o antes, pues si se retrasa, los perros del vecindario ensuciarán todo el barrio hurgando los desperdicios. Le pedimos tal servicio como aporte voluntario. Señor automovilista, en su raudo anonimato ensucia usted sin recato las veredas y la pista: pero yo tengo una lista de su imputabilidad: colillas en cantidad, cajetillas, envolturas… No atente con sus basuras al ornato y sanidad. Y usted, joven colegial, que de la Escuela a su casa va dejando donde pasa un horrendo basural: la limpieza es tan vital como el propio abecedario. Y por ser tan necesario que haya más limpieza en Lima, por conducto de esta rima rogamos al vecindario. Que quede como un anís cada calle, cada esquina. Que la limpieza de Lima se extienda a todo el país. Que en Londres, Roma o París nos envidien en verdad… Esto será realidad cuando entre todos nosotros vigile un vecino al otro que no ensucie la ciudad.
Contenido: poema. Título: Día de la madre. Inicia en el minuto 10 con 00 segundos y termina en el minuto 11 con 56 segundos. Este domingo de mayo vergüenza debiera darme: marcar un día del año para querer a la madre… Tomar del día una hora, de la hora unos instantes; y con un ramo de flores y unos versos miserables, y con un beso en la frente creer pagar lo impagable… Este domingo de mayo vergüenza debiera darme. Que haya un «Día de la Raza» lo acepto por segregarme, como acepto sin disfraz un día de Carnavales; y acepto el «Día del Indio» y acepto el «Día del Padre» y hasta el «Día del Idioma» en memoria de Cervantes. Pero me apena que exista solo un Día de la Madre cuando toda una existencia no basta para adorarle… Este domingo de mayo vergüenza debiera darme. Deben haberlo creado para esos pobres hogares donde el amor lo recuerda lo rojo del almanaque. O quizás para esos hijos que acarician con postales a la que les dio la vida con llanto, sudor y sangre. Este domingo de mayo vergüenza debiera darme. Marcar el día, la hora, premeditar el instante. Inventar un día al año para querer a la madre… Este domingo de mayo vergüenza debiera darme. poema. Título: Saludo a Iquitos. Inicia en el minuto 12:09 y termina en el minuto 13:57. Saludos a Iquitos, Por dar un fraterno abrazo a mis hermanos de Iquitos traigo el alma de caimito y el corazón de aguajal. Que a más de un canto amoroso merece honor y respeto la capital de Loreto, y mayor puerto fluvial. Soy un cantor de la costa que saltó las cordilleras por conoceros de veras y brindaros un salud, con masato, pusu-pusu o un trago de fuerte huito, brindar por mi bello Iquitos, Paraíso del Perú. Así como el Amazonas boa gigante del mundo recibe el beso profundo que le prodiga el Nanay, así quiero que mi canto se quede en vuestras personas como jugo de coconas bajo techos de irapay. Quiero un cebiche de paiche, un suculento timbuche, y para llenar el buche juanes de hojas de bijao. Que ante los sabrosos platos de mi hospitalario Iquitos se me abre más apetito que piraña o tata tao. Salud, Provincia de Maynas; Iquitos de mis quereres: tierra de bellas mujeres y hombres valientes, ¡salud! Os doy mi fraterno abrazo con amoroso respeto gritando ¡viva Loreto! Qué es decir ¡viva el Perú!
Contenido: poema. Título: indio de la cordillera. Inicia en el minuto 13 con 58 segundos y termina en el minuto 16 con 19 segundos. Indio de la cordillera, en tu desconfianza pienso, pero penetrar quisiera a tu corazón inmenso. Y dice así: Comprendo tu desconfianza y en verdad no te censuro, hay en tu pasado obscuro cuatro siglos de asechanza… La promesa de bonanza y la arenga patriotera no cuajan en tu sesera, te muestras irresoluto y entonces, te creen bruto, indio de la cordillera. ¿indio? No señor ¡Peruano! Voy hacia tu muda queja, acerca a mi voz tu oreja que no hablaremos en vano. Yo, tu hermano; tú, mi hermano, frutos de un dolor intenso… Si hablando no te convenzo, Si animándote te hago mal, más que en justicia social en tu desconfianza pienso. Hierve con sordo murmullo la sangre en tu pecho estoico mientras altivo y heroico va solitario tu orgullo. Quiero luchar por lo tuyo como que si mío fuera. Déjame gritar siquiera tus tristezas en mi canto. No tiene puertas tu llanto pero penetrar quisiera. Por la legendaria guerra juntos, muy juntos, llorar; secar el llanto y luchar y reconquistar la tierra. En costa, montaña y sierra, sin un Peruano indefenso perforar un surco extenso, enterrar el mal pasado, y revivir abrazado a tu corazón inmenso.
Contenido: Poema. Título: Navidad. Inicia en el minuto 16 con 23 segundos y termina en el minuto 18 con 44 segundos. Gloria a Dios en las alturas, paz, al hombre que en la tierra opone al fusil de guerra un cañón de ideas puras. Y a todas las criaturas de esta mansión terrena salud y opípara cena, paz, justicia, humanidad y una Feliz Navidad y una mejor Nochebuena. Recordando al Redentor la Pascua pone en el mundo un sentimiento profundo de paz, ternura y amor. Saliendo de su rencor el más duro se hace humano, y quien se dice cristiano pone en práctica ese nombre: se acerca sin odio al hombre para estrecharle la mano. Como saliendo de un sueño, el dormido corazón despierta de su inacción y acusa a su duro dueño. El grande se hace pequeño, el débil es fuerte roble, el mezquino se hace noble, se hace rosado lo gris, y quien recibe es feliz pero quien da lo es el doble. Es la fiesta del perdón al pródigo hijo que vuelve. Es la justicia que absuelve al reo de su prisión. Y unidos en oración y en adoración al Niño se mezclan pieles de armiño con pobres y humildes trapos. Es fiesta de oro y harapos y de calor y cariño… Termina la Navidad y vuelve el hombre a la carga dando la cicuta amarga que destila su ruindad. Se aleja la Caridad en su esquelética yegua. Se aleja legua tras legua, no vendrá hasta el próximo año cuando en devoción al ñaño el hombre pacte otra tregua.
Contenido: Poema. Título: El socabón. Inicia en el minuto 19 con 15 segundos y termina en el minuto 21 con 14 segundos. Al compás del socabón con decimal del Perú conserva la tradición Nicomedes Santa Cruz. Cuando con amor profundo yo le canto a mi país, soy el hombre más feliz que pueda haber en el mundo. Aquel precioso segundo que llaman inspiración lo dedico a mi nación cantando a mi suelo amado Décimas de pie forzado al compás del socabón. Van trazando mi camino nuestras criollas estampas: como le inspiran sus pampas al payador Argentino, como cantara el beduino a su famoso laúd, como coplero Andaluz o trovador Italiano yo canto como Peruano, con décimas del Perú. Al misterioso conjuro de los criollos que han muerto, de los que fueron expertos en cantar al arte puro, se hace mi cerebro oscuro fuente de iluminación. Por tal reencarnación quien otros terrenos pise escucha una voz que dice: “Conserva la tradición” Con décimas y cuartetas cantemos a nuestra tierra que toda América encierra* un corazón de poeta. Nunca esté la mente quieta mientras brille aquella luz. Como se quiere a Jesús así querramos lo nuestro. Lo pide un servidor vuestro: Nicomedes Santa Cruz.
Contenido: Poema. Título: A San Martín de Porres. Inicia en el minuto 21 con 28 segundos y termina en el minuto 23 con 40 segundos. A San Martín de Porres, santo de mi devoción a tu divino mandato perro pericote y gato no hicieron segregación y dice así: Quien desconoce tu historia puede no creer en ti, pero yo que la aprehendí glorifico tu memoria. Fue tu vida expiatoria y de total sumisión. Por tu conmiseración, por tu humanitario exceso, a ti consagro mi rezo, santo de mi devoción. Hermano del oprimido, lenitivo del doliente, abrigo del indigente, amparo del perseguido. Pese a que hayas elegido llamarte, Perro Mulato a tu milagroso trato presto las plantas crecieron y los muertos revivieron a tu divino mandato. De tu incansable escobita barrer precisa la Tierra, barrer… el fusil de guerra y el odio que al mundo agita. Haz, Martín, que se repita tu famoso triunvirato y alrededor de ese plato comulguen todas las razas que son, por sus amenazas perro, pericote y gato. ¿Milagros? Él hizo tantos como peces tiene el mar, de empezarles a contar no acabarían mis cantos. Ese santo entre los santos del Cielo recibió el don. Y su canonización que aplaude el mundo cristiano mostró que en el Vaticano no hicieron segregación.
Contenido: Poema. Título: Zaña. Inicia en el minuto 23 con 42 segundos y termina en el minuto 25 con 54 segundos. Zaña, Dios perdone a mis abuelos por herejía tamaña, se burlaron de los cielos bailando y cantando Zaña y dice así: Santiago de Miraflores de Zaña, vetusta Villa, por los Reyes de Castilla tierra de hidalgos señores. Negros brazos labradores cultivaron dicho suelo. De aquellos amargos duelos nació en Zaña una canción; por su irreverente son, Dios perdone a mis abuelos. Tan negra como el hollín un negro asomó su cara al Templo de Santa Clara o al de San Agustín. La misa y su retintín le resultó cosa extraña, y la palabra «¡patraña!» fue la póstuma en su labio. Su muerte pagó el agravio por herejía tamaña. Ante Dios, somos iguales proseguía el señor cura, en tanto, la gente oscura llevó sus restos mortales. Después de los funerales los esclavos, sin recelos, sopesando sus flagelos con las frases de la misa, entre llantos y sonrisas se burlaron de los cielos. Pero un día traicionero el río salió de madre y acabó con el alarde satírico del lundero. La zaña parió el tondero entre las ruinas de Zaña, pero cuando entre la caña se escucha su alegre, fuga toda mi gente madruga bailando y cantando Zaña.
Contenido: Poema. Título: Replana. Inicia en el minuto 26 con 02 segundos y termina en el minuto 32 con 47 segundos. En la era colonial, en nuestra costa peruana el negro esclavo bozal cantujaba la replana. Misiona, cantuja igual. Mezcla de hispano caló con dialectos africanos, jerga de negros peruanos fue la que antaño se habló. Misiona reemplazó al, yo del pronombre personal; y hablando de igual a igual susioma fue «usted» o «tú» para el negro del Perú en la era colonial. Del modismo ¿qué hora es? decían que breva acuca; y la cabeza o la nuca fue chimba. Tabas los pies. El sujeto, feligrés, tecla la señora anciana; chontriles la gente indiana y entre amigos de ime-ime se decían ganchurime en nuestra costa peruana. El alto lirio era Lima, Bajo lirio Abajo el Puente; lanchagira el aguardiente y era remia por arrima. Coba-coba la tarima, por dormir, sornavirar. Tomba, bolso estomacal; turno, noche; claro, el día. Layos por pesos, decía el negro esclavo bozal. Ánima fue todo ser empleando un lenguaje acervo, ánima gurfía era el cuervo y jamar era comer. Maca de clisos no ver, mujer andina chontana, traposo: ropa paisana y el Alto Combo era el Cielo Yo lo sé porque mi abuelo cantujaba la replana. Por me acerco, era me aparro, la guitarra era palisio y cáncamo fumanticio se le decía al cigarro. Chimbero al tongo y al tarro; maquilao, lo que está mal No es replana original gila, patita o carreta. Antaño se habló la neta, misiona cantuja igual. Cumanana a todo canto De monte en la campiña Piurana, los negros De aquel entonces Llamabale cumanana Y dice así: Como los pastores griegos al sonar de las ampollas en América retoña el cantar de los labriegos, dales tu cólico juego. Requieren mentar el apronte, aquel amplio horizonte de improvisados poemas, natura dicta los temas a todo canto de monte. En Cuba con la guajira y en Argentina, vallando al retador contestando verso tras verso se inspira. Huye a veces nuestra lira de la retórica hispana meta plasmo y replana, emiten en reintegros, porque así lo quiso un negro. En la campiña piurana; lares de oscura piel entre azucareras cañas repitieron las hazañas de don Vicente espinel. Batman y laurel y ni mármoles, ni bronces bastaron sutiles ronces tras los halagos el ron hirió. Su inspiración los negros de aquel entonces, desafío en cuartetas sobre un obligado asunto dio margen al contrapunto. En muy ingeniosas tretas avilés negros poetas vieron la copla peruana, y en la hacienda morrocana donde nació este cantar. Los negros de aquel lugar llamaban le cumanana negra de ser como soy me alegro ignorante es quién crítica que mi color sea negro eso, a nadie perjudica y dice así: Delos pies a la cabeza soy un hombre competente, nado contra la corriente sin humillar la cabeza, si es orgullo si es torpeza. Mi modo de ser celebro he recibido reintegro pago favor con favor si negro es mi color, de ser como soy; me alegro dentro de mí rectitud, tengo un corazón muy grande sirvo a cualquiera que mande y al mandar pongo virtud. No existiendo esclavitud el trabajo dignifica y donde el grande se achica, al ver que el rico se abaja siendo libre el que trabaja ignorante es quién critica. Pido con gran displicencia quien ponga mala traza porque le asuste mi raza o le asombre mi presencia si alguno en su insolencia me compara con un cuervo. Tal injuria desintegró con esta frase tan corta, no molesto qué importa que mi color sea negro, ni el color ni la estatura determinan el sentir. yo he visto blancos mentir cuál menguada y vil criatura, por esto mi conjetura no es dogma que se complica muy claramente se explica que, viviendo con honor, nacer de cualquier color eso a nadie perjudica.
Contenido: Canto. Título: Chincha. Inicia en el minuto 32 con 48 segundos y termina en el minuto 34 con 24 segundos. Chincha; porque siempre he sido tu hincha, canto con emoción, morena tierra de chincha cuna de tanto campeón y dice así: Alegre pueblo chinchano donde el vino sabe a gloria, a cantar tu magna historia viene un modesto paisano: al potro de paso llano. Que victorioso relincha; a tu atleta ya en la huincha, al campeón de puños de oro. Canto a tus grandes tesoros porque siempre he sido tu, hincha. Tierra soleada y bendita que entre dunas y palmeras crecen tus curanderas y en tu Beata Melchorita. Canto el alma que palpita en tu añeja tradición. Y entre copos de algodón que apañan morenas manos, a ti, labrador chinchano, te canto con emoción. Chincha es un gallo carmelo que hasta con el ala mata. Chincha es la desnuda pata que pisa la uva en el suelo. Y Chincha le sabe a cielo. Al que de payares se hincha, al que cara pulcra trincha y gusta un choclo saltao. ¡Tú eres mi frejol colao, morena tierra de Chincha! Te alegran en Nochebuena los atajos de negritos zapateando villancicos mientras el violín resuena. De esta gran tierra morena surgieron, Mina y Bombón, Joya, Vides y Chupón, Heredia, Chocolatín, porque Chincha ha sido en fin cuna de tanto campeón.
Contenido: Décima. Título: Cuna de campeones. Inicia en el minuto 35 con 09 segundos y termina en el minuto 37 con 0 segundos Valdiviezo, Rostaing, Soria Quintana y los dos García Kochoy, Montellanos, Neyra Manguera y José María ni en Chile, ni en Argentina ni en Uruguay, ni en Brasil ha salido un cuadro alfil como el del ALIANZA LIMA. Cuando alcanzaron la cima los negros de La Victoria formaban la marcatoria de la zona posterior lo mejor de lo mejor. Valdiviezo, Rostaing, Soria luego en el medio terreno como les viniera en gana jugaba el loco Quintana con Domingo y Filomeno Julio también era bueno. Pero por su maestría el que más sobresalía y los hizo campeonar fue la línea titular Quintana y los dos García. La centra Kochoy Sarmiento Neyra pasa a Montellanos y Zamora ve sus manos como aprisionan el viento golazo de monumento al son de la marinera un caracol de Manguera el arco pasa rosando y la siguen dominando Kochoy, Montellanos, Neyra. Por siempre recordarán nuestro juego preciosista Vélez Sarfield, Bellavista Colo Colo y Tucumán muchos años pasarán y se hablará de aquel día en que con la picardía de la que tanto abusaron a Nasazzi camotearon Manguera y José María.
Contenido: Decima. Título: Marinera. Inicia en el minuto 37 con 06 segundos y termina en el minuto 38 con 56 segundos . Borda el pulgar un bordón en las cuerdas entorchadas, y a sus floridas llamadas responde alegre el cajón. La armoniosa introducción arranca rítmicas palmas y con reposada calma de veteranos artistas, entonan dos jaranistas Palmero, sube a la palma. Una sin otra no vale, que el pleito es de cinco-tres, suena el bordón otra vez y van coplas a raudales. Las dos parejas rivales se dan turno por derecho y hacen retumbar el techo con sus jaranas mañosas de letrillas borrascosas en tonos de rompetechos. Juraaaa, Entra al ruedo una pareja enarbolando pañuelos que describen en sus vuelos ansias de una oculta queja. Ya se acercan, ya se alejan en saleroso paseo frente a frente, en contoneo, él se insinúa en un choque, pero ella esquiva el embroque y hay vuelta y nuevo careo. Ja ja ja buena ella Palmas, guitarra y cajón, ritmos de fuego y cintura, vaivenes de sabrosura con simulada intención. Peruanísima emoción de este Baile Nacional, y en el acorde final termina la marinera con esas poses señeras que miman la unión carnal.
Resumen: El audio cuenta con 13 poemas 2 decimas y 1 canto. Otras formas musicales tradicionales, de los afrodescendientes son: las decimas poesías, poemas, rimas y los cantos.
    Valoración media: 0.0 (0 votos)
Tipo de ítem Ubicación actual Signatura Estado Fecha de vencimiento Código de barras
Audio Audio CAEDI
Audio 1. 11. 11. (Navegar estantería) Disponible

El audio, se escucha bien, aunque en ocasiones se difumina un poco de las peronas que cantan.

Poema.
Título: La escuelita.
Inicia en el segundo 12 y termina en el minuto 02 con 07 segundos.

LA ESCUELITA
A cocachos aprendí
mi labor de colegial
en el Colegio fiscal
del barrio donde nací.
Y dice así:
Tener primaria completa
era raro en mi niñez
nos sentábamos de a tres
en una sola carpeta.

Yo creo que la palmeta
la inventaron para mí,
de la vez que una rompí
me apodaron “mano 'de fierro”,
y por ser tan mata perro
a cocachos aprendí.
Juguetón de nacimiento,
por dedicarme al recreo
sacaba diez en aseo
y once en aprovechamiento.

De la Conducta ni cuento
pues, para colmo de mal
era mi voz general
“¡chócala pa' la salida!”
dejando a veces perdida
mi labor de colegial.
¡Campeón en lingo y bolero!
¡Rey del trompo con huaraca!
¡Mago haciéndome “la vaca”
y en bolitas, el primero...!
En Aritmética, Cero.
En Geografía, igual.
Dos en examen oral,
Tres en examen escrito.
Si no me “soplan” repito
en el Colegio fiscal.
Con esa nota mezquina
terminé mi quinto al tranco,
tiré el guardapolvo blanco
de costalitos de harina.

Y hoy, parado en una esquina
lloro el tiempo que perdí:
los otros niños de allí
alcanzaron nombre egregio.
Yo no aproveché el Colegio
del barrio donde nací...
Poema.
Título: Saludo a Tacna.
Inicia en el minuto 02:08 y termina en el minuto 03:38.

No traigo un cantar de gesta
que por dejarte feliz
haga mucho más molesta
tu cicatriz.

Tampoco son mis cantares
motivo de diversión,
si a otros quitan pesares
sé que a ti no.

Más que a decir vengo a oírte.
Más que a lucir vengo a ver.
Más que a dar vengo pedirte,
vengo a aprender.

Dejé la risa al cautiverio
de mi ciudad frívola y vana.
Me dije: «Negro, ponte serio
Y aquí me tienes, Tacna sola,
solfeando tu soledad.

Y aquí me tienes, Tacna chola,
sombreando tu claridad.

Por tu ardor épico y lírico
y por tu grandeza estoica,
desde tu paseo cívico
te saludo, Tacna heroica.

Tacna, baluarte del sur,
cimiento de nuestra casa.
¡Aquí no acaba el Perú:
aquí comienza la patria!

Poema.
Título: Maestro.
Inicia en el minuto 03 con 36 segundos y termina en el minuto 05 con 26 segundos.

Si mi mente visionaria
quiere hacerme el privilegio,
voy a evocar el colegio
donde cursé, la primaria.
Tal visita imaginaria
siento que se hace real,
y ya el Colegio Fiscal
de mi dura y triste infancia,
sobre el tiempo y la distancia
cobra vida material…

Te veo, viejo Maestro
de guardapolvo y palmeta,
pasear entre las carpetas
con el ojo astuto y diestro.
En ese ambiente siniestro
que aún guarda mi salón:
sin luz, sin ventilación,
sin espacio para tantos;
te veo enseñando cantos
de patriótica emoción…obreros.

Te veo acabar la vida
en ese infantil infierno;
siempre con el mismo terno
y la camisa raída.
Cada lección aprendida
te saca una nueva cana.
Cada revisión de plana
te marca una nueva arruga.
Cada promoción que fuga
deja muda tu campana…

Y veo a mis compañeros,
de caritas macilentas,
todos hijos de sirvientas
y de explotados obreros.
Y tus ojos lastimeros
veo que quieren llorar…
Y dejo de recordar
tanta injusticia de otrora,
clamando por una aurora
que me ayude a despertar.

Poema.
Título: Arequipa.
Inicia en el minuto 05 con :40 segundos y termina en el minuto 07 con 57 segundos.

No existe en todo el Perú
otra ciudad más bonita
que nuestra bella Arequipa,
¡Reina y Señora del Sur!

Y dice así:

Son tus dorados trigales
aurífera vestidura
donde la Madre Natura
toma formas colosales.

Lagunas y manantiales
que alargan la juventud;
volcanes, cuya altitud
ni el mismo cóndor supera.
Más hermosa cordillera
no existe en todo el Perú.

Cuando Arequipa amanece
es fresca, como una niña,
su polícroma campiña
bellos colores ofrecen.
Aquí el espíritu crece,
aquí el poeta medita:
Dios, con su mano bendita
ha cerrado el Paraíso,
pero en esta tierra quiso
otra ciudad más bonita.

Queriendo perennizar
la Ascensión y el Corpus Christi
se eleva hacia el Cielo el Misti,
cual monolítico altar.
La blancura del sillar
tal pureza estereotipa,
y el Cielo nos participa
que siendo su voluntad
no habrá más blanca ciudad
que nuestra bella Arequipa.

Arequipa, Arequipa la guerrera,
cuna de hombres inmortales,
por siglos inmemoriales
fuiste y serás la primera.
Agricultora u obrera
te lema es patria y virtud;
y bajo la santa cruz
de tus tres picos nevados
los cielos te han bautizado
¡Reina y Señora del Sur!

poema
Título: Lima Limpia.
Inicia en el minuto 07 con 59 segundos y termina en el minuto 09 con 56 segundos.

Como aporte voluntario
al ornato y sanidad
rogamos al vecindario
que no ensucie la ciudad.

Y dice así:

Señora y ama de casa,
se lo pido con finura:
saque el tacho de basura
a la hora que el camión pasa,
o antes, pues si se retrasa,
los perros del vecindario
ensuciarán todo el barrio
hurgando los desperdicios.
Le pedimos tal servicio
como aporte voluntario.

Señor automovilista,
en su raudo anonimato
ensucia usted sin recato
las veredas y la pista:
pero yo tengo una lista
de su imputabilidad:
colillas en cantidad,
cajetillas, envolturas…
No atente con sus basuras
al ornato y sanidad.

Y usted, joven colegial,
que de la Escuela a su casa
va dejando donde pasa
un horrendo basural:
la limpieza es tan vital
como el propio abecedario.
Y por ser tan necesario
que haya más limpieza en Lima,
por conducto de esta rima
rogamos al vecindario.

Que quede como un anís
cada calle, cada esquina.
Que la limpieza de Lima
se extienda a todo el país.
Que en Londres, Roma o París
nos envidien en verdad…
Esto será realidad
cuando entre todos nosotros
vigile un vecino al otro
que no ensucie la ciudad.

poema.
Título: Día de la madre.
Inicia en el minuto 10 con 00 segundos y termina en el minuto 11 con 56 segundos.

Este domingo de mayo
vergüenza debiera darme:
marcar un día del año
para querer a la madre…

Tomar del día una hora,
de la hora unos instantes;
y con un ramo de flores
y unos versos miserables,
y con un beso en la frente
creer pagar lo impagable…

Este domingo de mayo
vergüenza debiera darme.

Que haya un «Día de la Raza»
lo acepto por segregarme,
como acepto sin disfraz
un día de Carnavales;
y acepto el «Día del Indio»
y acepto el «Día del Padre»
y hasta el «Día del Idioma»
en memoria de Cervantes.

Pero me apena que exista
solo un Día de la Madre
cuando toda una existencia
no basta para adorarle…
Este domingo de mayo
vergüenza debiera darme.

Deben haberlo creado
para esos pobres hogares
donde el amor lo recuerda
lo rojo del almanaque.

O quizás para esos hijos
que acarician con postales
a la que les dio la vida
con llanto, sudor y sangre.

Este domingo de mayo
vergüenza debiera darme.

Marcar el día, la hora,
premeditar el instante.
Inventar un día al año
para querer a la madre…

Este domingo de mayo
vergüenza debiera darme.

poema.
Título: Saludo a Iquitos.
Inicia en el minuto 12:09 y termina en el minuto 13:57.
Saludos a Iquitos,
Por dar un fraterno abrazo
a mis hermanos de Iquitos
traigo el alma de caimito
y el corazón de aguajal.

Que a más de un canto amoroso
merece honor y respeto
la capital de Loreto,
y mayor puerto fluvial.

Soy un cantor de la costa
que saltó las cordilleras
por conoceros de veras
y brindaros un salud,
con masato, pusu-pusu
o un trago de fuerte huito,
brindar por mi bello Iquitos,
Paraíso del Perú.

Así como el Amazonas
boa gigante del mundo
recibe el beso profundo
que le prodiga el Nanay,
así quiero que mi canto
se quede en vuestras personas
como jugo de coconas
bajo techos de irapay.

Quiero un cebiche de paiche,
un suculento timbuche,
y para llenar el buche
juanes de hojas de bijao.
Que ante los sabrosos platos
de mi hospitalario Iquitos
se me abre más apetito
que piraña o tata tao.

Salud, Provincia de Maynas;
Iquitos de mis quereres:
tierra de bellas mujeres
y hombres valientes, ¡salud!
Os doy mi fraterno abrazo
con amoroso respeto
gritando ¡viva Loreto!
Qué es decir ¡viva el Perú!

poema.
Título: indio de la cordillera.
Inicia en el minuto 13 con 58 segundos y termina en el minuto 16 con 19 segundos.

Indio de la cordillera,
en tu desconfianza pienso,
pero penetrar quisiera
a tu corazón inmenso.
Y dice así:

Comprendo tu desconfianza
y en verdad no te censuro,
hay en tu pasado obscuro
cuatro siglos de asechanza…
La promesa de bonanza
y la arenga patriotera
no cuajan en tu sesera,
te muestras irresoluto
y entonces, te creen bruto,
indio de la cordillera.

¿indio? No señor ¡Peruano!
Voy hacia tu muda queja,
acerca a mi voz tu oreja
que no hablaremos en vano.
Yo, tu hermano; tú, mi hermano,
frutos de un dolor intenso…
Si hablando no te convenzo,
Si animándote te hago mal,
más que en justicia social
en tu desconfianza pienso.
Hierve con sordo murmullo
la sangre en tu pecho estoico
mientras altivo y heroico
va solitario tu orgullo.
Quiero luchar por lo tuyo
como que si mío fuera.
Déjame gritar siquiera
tus tristezas en mi canto.
No tiene puertas tu llanto
pero penetrar quisiera.

Por la legendaria guerra
juntos, muy juntos, llorar;
secar el llanto y luchar
y reconquistar la tierra.

En costa, montaña y sierra,
sin un Peruano indefenso
perforar un surco extenso,
enterrar el mal pasado,
y revivir abrazado
a tu corazón inmenso.

Poema.
Título: Navidad.
Inicia en el minuto 16 con 23 segundos y termina en el minuto 18 con 44 segundos.

Gloria a Dios en las alturas,
paz, al hombre que en la tierra
opone al fusil de guerra
un cañón de ideas puras.
Y a todas las criaturas
de esta mansión terrena
salud y opípara cena,
paz, justicia, humanidad
y una Feliz Navidad
y una mejor Nochebuena.

Recordando al Redentor
la Pascua pone en el mundo
un sentimiento profundo
de paz, ternura y amor.
Saliendo de su rencor
el más duro se hace humano,
y quien se dice cristiano
pone en práctica ese nombre:
se acerca sin odio al hombre
para estrecharle la mano.

Como saliendo de un sueño,
el dormido corazón
despierta de su inacción
y acusa a su duro dueño.

El grande se hace pequeño,
el débil es fuerte roble,
el mezquino se hace noble,
se hace rosado lo gris,
y quien recibe es feliz
pero quien da lo es el doble.

Es la fiesta del perdón
al pródigo hijo que vuelve.
Es la justicia que absuelve
al reo de su prisión.
Y unidos en oración
y en adoración al Niño
se mezclan pieles de armiño
con pobres y humildes trapos.
Es fiesta de oro y harapos
y de calor y cariño…

Termina la Navidad
y vuelve el hombre a la carga
dando la cicuta amarga
que destila su ruindad.

Se aleja la Caridad
en su esquelética yegua.
Se aleja legua tras legua,
no vendrá hasta el próximo año
cuando en devoción al ñaño
el hombre pacte otra tregua.

Poema.
Título: El socabón.
Inicia en el minuto 19 con 15 segundos y termina en el minuto 21 con 14 segundos.
Al compás del socabón
con decimal del Perú
conserva la tradición
Nicomedes Santa Cruz.

Cuando con amor profundo
yo le canto a mi país,
soy el hombre más feliz
que pueda haber en el mundo.
Aquel precioso segundo
que llaman inspiración
lo dedico a mi nación
cantando a mi suelo amado
Décimas de pie forzado
al compás del socabón.

Van trazando mi camino
nuestras criollas estampas:
como le inspiran sus pampas
al payador Argentino,
como cantara el beduino
a su famoso laúd,
como coplero Andaluz
o trovador Italiano
yo canto como Peruano,
con décimas del Perú.

Al misterioso conjuro
de los criollos que han muerto,
de los que fueron expertos
en cantar al arte puro,
se hace mi cerebro oscuro
fuente de iluminación.
Por tal reencarnación
quien otros terrenos pise
escucha una voz que dice:

“Conserva la tradición”

Con décimas y cuartetas
cantemos a nuestra tierra
que toda América encierra*
un corazón de poeta.
Nunca esté la mente quieta
mientras brille aquella luz.
Como se quiere a Jesús
así querramos lo nuestro.
Lo pide un servidor vuestro:
Nicomedes Santa Cruz.

Poema.
Título: A San Martín de Porres.
Inicia en el minuto 21 con 28 segundos y termina en el minuto 23 con 40 segundos.
A San Martín de Porres,
santo de mi devoción
a tu divino mandato
perro pericote y gato
no hicieron segregación
y dice así:

Quien desconoce tu historia
puede no creer en ti,
pero yo que la aprehendí
glorifico tu memoria.
Fue tu vida expiatoria
y de total sumisión.
Por tu conmiseración,
por tu humanitario exceso,
a ti consagro mi rezo,
santo de mi devoción.

Hermano del oprimido,
lenitivo del doliente,
abrigo del indigente,
amparo del perseguido.
Pese a que hayas elegido
llamarte, Perro Mulato
a tu milagroso trato
presto las plantas crecieron
y los muertos revivieron
a tu divino mandato.

De tu incansable escobita
barrer precisa la Tierra,
barrer… el fusil de guerra
y el odio que al mundo agita.
Haz, Martín, que se repita
tu famoso triunvirato
y alrededor de ese plato
comulguen todas las razas
que son, por sus amenazas
perro, pericote y gato.

¿Milagros?
Él hizo tantos
como peces tiene el mar,
de empezarles a contar
no acabarían mis cantos.
Ese santo entre los santos
del Cielo recibió el don.
Y su canonización
que aplaude el mundo cristiano
mostró que en el Vaticano
no hicieron segregación.

Poema.
Título: Zaña.
Inicia en el minuto 23 con 42 segundos y termina en el minuto 25 con 54 segundos.
Zaña,

Dios perdone a mis abuelos
por herejía tamaña,
se burlaron de los cielos bailando
y cantando Zaña
y dice así:

Santiago de Miraflores
de Zaña, vetusta Villa,
por los Reyes de Castilla
tierra de hidalgos señores.
Negros brazos labradores
cultivaron dicho suelo.
De aquellos amargos duelos
nació en Zaña una canción;
por su irreverente son,
Dios perdone a mis abuelos.

Tan negra como el hollín
un negro asomó su cara
al Templo de Santa Clara
o al de San Agustín.
La misa y su retintín
le resultó cosa extraña,
y la palabra «¡patraña!»
fue la póstuma en su labio.
Su muerte pagó el agravio
por herejía tamaña.

Ante Dios, somos iguales
proseguía el señor cura,
en tanto, la gente oscura
llevó sus restos mortales.
Después de los funerales
los esclavos, sin recelos,
sopesando sus flagelos
con las frases de la misa,
entre llantos y sonrisas
se burlaron de los cielos.

Pero un día traicionero
el río salió de madre
y acabó con el alarde
satírico del lundero.

La zaña parió el tondero
entre las ruinas de Zaña,
pero cuando entre la caña
se escucha su alegre, fuga
toda mi gente madruga
bailando y cantando
Zaña.

Poema.
Título: Replana.
Inicia en el minuto 26 con 02 segundos y termina en el minuto 32 con 47 segundos.

En la era colonial,
en nuestra costa peruana
el negro esclavo bozal
cantujaba la replana.
Misiona, cantuja igual.

Mezcla de hispano caló
con dialectos africanos,
jerga de negros peruanos
fue la que antaño se habló.
Misiona reemplazó al, yo
del pronombre personal;
y hablando de igual a igual
susioma fue «usted» o «tú»
para el negro del Perú
en la era colonial.

Del modismo ¿qué hora es?
decían que breva acuca;
y la cabeza o la nuca
fue chimba.
Tabas los pies.
El sujeto, feligrés,
tecla la señora anciana;
chontriles la gente indiana
y entre amigos de ime-ime
se decían ganchurime
en nuestra costa peruana.

El alto lirio era Lima,
Bajo lirio Abajo el Puente;
lanchagira el aguardiente
y era remia por arrima.
Coba-coba la tarima,
por dormir, sornavirar.
Tomba, bolso estomacal;
turno, noche; claro, el día.
Layos por pesos, decía
el negro esclavo bozal.

Ánima fue todo ser
empleando un lenguaje acervo,
ánima gurfía era el cuervo
y jamar era comer.
Maca de clisos no ver,
mujer andina chontana,
traposo: ropa paisana
y el Alto Combo era el Cielo
Yo lo sé porque mi abuelo
cantujaba la replana.

Por me acerco, era me aparro,
la guitarra era palisio
y cáncamo fumanticio
se le decía al cigarro.
Chimbero al tongo y al tarro;
maquilao, lo que está mal
No es replana original
gila, patita o carreta.
Antaño se habló la neta,
misiona cantuja igual.
Cumanana a todo canto
De monte en la campiña
Piurana, los negros
De aquel entonces
Llamabale cumanana
Y dice así:

Como los pastores griegos
al sonar de las ampollas
en América retoña
el cantar de los labriegos,
dales tu cólico juego.

Requieren mentar
el apronte, aquel amplio
horizonte de improvisados
poemas, natura dicta
los temas a todo
canto de monte.

En Cuba con la guajira
y en Argentina, vallando
al retador contestando
verso tras verso se inspira.

Huye a veces nuestra lira
de la retórica hispana
meta plasmo y replana,
emiten en reintegros,
porque así lo quiso un negro.

En la campiña piurana;
lares de oscura piel
entre azucareras cañas
repitieron las hazañas
de don Vicente espinel.

Batman y laurel
y ni mármoles, ni bronces
bastaron sutiles ronces
tras los halagos
el ron hirió.

Su inspiración los negros
de aquel entonces,
desafío en cuartetas
sobre un obligado asunto
dio margen al contrapunto.

En muy ingeniosas tretas
avilés negros poetas vieron
la copla peruana,
y en la hacienda morrocana
donde nació este cantar.

Los negros de aquel lugar
llamaban le cumanana
negra de ser como soy
me alegro
ignorante es quién crítica
que mi color sea negro
eso, a nadie perjudica

y dice así:

Delos pies a la cabeza
soy un hombre competente,
nado contra la corriente
sin humillar la cabeza,
si es orgullo si es torpeza.

Mi modo de ser celebro
he recibido reintegro
pago favor con favor
si negro es mi color,
de ser como soy; me alegro
dentro de mí rectitud,
tengo un corazón muy grande
sirvo a cualquiera que mande
y al mandar pongo virtud.

No existiendo esclavitud
el trabajo dignifica
y donde el grande se achica,
al ver que el rico se abaja
siendo libre el que trabaja
ignorante es quién critica.

Pido con gran displicencia
quien ponga mala traza
porque le asuste mi raza
o le asombre mi presencia
si alguno en su insolencia
me compara con un cuervo.

Tal injuria desintegró
con esta frase tan corta,
no molesto qué importa
que mi color sea negro,
ni el color ni la estatura
determinan el sentir.

yo he visto blancos mentir
cuál menguada y vil criatura,
por esto mi conjetura no es dogma
que se complica muy claramente
se explica que, viviendo con honor,
nacer de cualquier color eso a nadie perjudica.

Canto.
Título: Chincha.
Inicia en el minuto 32 con 48 segundos y termina en el minuto 34 con 24 segundos.

Chincha;
porque siempre
he sido tu hincha,
canto con emoción,
morena tierra de chincha
cuna de tanto campeón

y dice así:

Alegre pueblo chinchano
donde el vino sabe a gloria,
a cantar tu magna historia
viene un modesto paisano:
al potro de paso llano.
Que victorioso relincha;
a tu atleta ya en la huincha,
al campeón de puños de oro.
Canto a tus grandes tesoros
porque siempre he sido tu, hincha.

Tierra soleada y bendita
que entre dunas y palmeras
crecen tus curanderas
y en tu Beata Melchorita.
Canto el alma que palpita
en tu añeja tradición.
Y entre copos de algodón
que apañan morenas manos,
a ti, labrador chinchano,
te canto con emoción.

Chincha es un gallo carmelo
que hasta con el ala mata.
Chincha es la desnuda pata
que pisa la uva en el suelo.
Y Chincha le sabe a cielo.
Al que de payares se hincha,
al que cara pulcra trincha
y gusta un choclo saltao.
¡Tú eres mi frejol colao,
morena tierra de Chincha!

Te alegran en Nochebuena
los atajos de negritos
zapateando villancicos
mientras el violín resuena.
De esta gran tierra morena
surgieron, Mina y Bombón,
Joya, Vides y Chupón,
Heredia, Chocolatín,
porque Chincha ha sido en fin
cuna de tanto campeón.

Décima.
Título: Cuna de campeones.
Inicia en el minuto 35 con 09 segundos y termina en el minuto 37 con 0 segundos

Valdiviezo, Rostaing, Soria
Quintana y los dos García
Kochoy, Montellanos, Neyra
Manguera y José María
ni en Chile, ni en Argentina
ni en Uruguay, ni en Brasil
ha salido un cuadro alfil
como el del ALIANZA LIMA.
Cuando alcanzaron la cima
los negros de La Victoria
formaban la marcatoria
de la zona posterior
lo mejor de lo mejor.
Valdiviezo, Rostaing, Soria
luego en el medio terreno
como les viniera en gana
jugaba el loco Quintana
con Domingo y Filomeno
Julio también era bueno.
Pero por su maestría
el que más sobresalía
y los hizo campeonar
fue la línea titular
Quintana y los dos García.
La centra Kochoy Sarmiento
Neyra pasa a Montellanos
y Zamora ve sus manos
como aprisionan el viento
golazo de monumento
al son de la marinera
un caracol de Manguera
el arco pasa rosando
y la siguen dominando
Kochoy, Montellanos, Neyra.
Por siempre recordarán
nuestro juego preciosista
Vélez Sarfield, Bellavista
Colo Colo y Tucumán
muchos años pasarán
y se hablará de aquel día
en que con la picardía
de la que tanto abusaron
a Nasazzi camotearon
Manguera y José María.

Decima.
Título: Marinera.
Inicia en el minuto 37 con 06 segundos y termina en el minuto 38 con 56 segundos .

Borda el pulgar un bordón
en las cuerdas entorchadas,
y a sus floridas llamadas
responde alegre el cajón.
La armoniosa introducción
arranca rítmicas palmas
y con reposada calma
de veteranos artistas,
entonan dos jaranistas
Palmero, sube a la palma.

Una sin otra no vale,
que el pleito es de cinco-tres,
suena el bordón otra vez
y van coplas a raudales.
Las dos parejas rivales
se dan turno por derecho
y hacen retumbar el techo
con sus jaranas mañosas
de letrillas borrascosas
en tonos de rompetechos.
Juraaaa,

Entra al ruedo una pareja
enarbolando pañuelos
que describen en sus vuelos
ansias de una oculta queja.
Ya se acercan, ya se alejan
en saleroso paseo
frente a frente, en contoneo,
él se insinúa en un choque,
pero ella esquiva el embroque
y hay vuelta y nuevo careo.
Ja ja ja buena ella

Palmas, guitarra y cajón,
ritmos de fuego y cintura,
vaivenes de sabrosura
con simulada intención.
Peruanísima emoción
de este Baile Nacional,
y en el acorde final
termina la marinera
con esas poses señeras
que miman la unión carnal.

El audio cuenta con 13 poemas 2 decimas y 1 canto. Otras formas musicales tradicionales, de los afrodescendientes son: las decimas poesías, poemas, rimas y los cantos.

No hay comentarios en este titulo.

para colocar un comentario.
Misioneros Combonianos. Casa Daniel Comboni - Calle 42 No. 13-50 - Bogotá, Colombia - Tel. +571-2454754 - e-mail: caedi@combonianos.org.co

Tecnología Koha | Hosting y Soporte: Organizadatos